sábado, 31 de marzo de 2012

viernes, 30 de marzo de 2012

Otro "Lo que me gustaría ser"





Lo que me gustaría ser a mí si no fuera lo que yo soy: FANTASMA DE UN CASTILIO
de César Bruto, el Viernes, 23 de marzo de 2012 a la(s) 15:11 ·(Facebook)

Cuando yo no sea más lo que soy, o sea un tipo vibiente, sano, virtoso y respetoso de todas las leY obligatorias del paíx, como ser la de irse a enrrolar, ir a votaR al cuartoscuro, ir a casarse y de tener muchos hijo para que se vengan grandes y me dean de comer cuando yo ya no pueda más moverme…, bueno, cuando yo me haiga muerto, y ojalá que al desir esto la boca semeaga a un lado, quisiera irme de fantasma a vivir en un castiliO de la edaD de la mediA, si es posible de la graN bretaniA o de otro sitio confortable, adonde haiga una bodega de buen uisqui, o coniá y de ferné para cuando a uno le duela la pansa, que disen ques bueno tomarse una copita o dos o tres o 4, según sea como le dea auno el dolor, porque parese quel efedto alcólico de alcól es restrigente de todos los dolor y sin presisar comer tanta porquería de bitaminas que a la larga quién sabe el mal que a uno le hasen al organismo, porque lo ques artificial es artificial por más que digan en contra.

Cuando yo fuera fantasma adentro de un castiliO me pasearía en las noches de poco frío por arriba de los techos, dando gritos de espanto para que la jente se asuste y tenga respeto de los fantasma, y no sea lo que le pasó a mi tío aquileZ aquella vez que se vistió de aparisión en una casa vasía para no pagar alquiler y la cosa le fué bien un mes o 2, pero en una desas vino un tipo poco amante de la crencia de los duendes y le sacudió una manga de palos que el pobre de mi tío salió corriendo por la calie en sábana y se agarró un buen refrío que todavía le dura el catarro, por más fregas de ontura blanca que se hase dar por mi vieja al pecho y la espalda.

La vida de fantasma adentro de un castiliO bandonado yo la veo de lo más felís, prendiendo a las noches la cheminea con bastante lenia y jugando a la baraja con otros fantasmas que podrían ser el de clopatrA, el del quijotE de la manchA, el de madán dubarrI y la ponpaduR, a las cual el otro día las conocí mirando su fotografía en el decionario ciclopédico de la lengua casteliana y son un par de cusifaises de buen cuerpo con las cual uno podería tirarse un lanse, porque yo pienso quentre fantasmas tiene que haber confiansa y uno es como una tunba cuando le disen un secreto. Me gustaría tamién que estaría el fantasma de mi perro sultáN, el que lo rebentó un camión asesino un día que salió de casa corriendo para crusar la calie, y no digo que estea el fantasma del tipo que manejaba el camión, porque no sé si se murió todavía o no, pero si el tipo se aparese por el castiliO le hago dar tantos de esos mordiscones por el sultáN que la sábana levaquedar a la miseria por no frenar a tienpo y atropeliar a un inosentito perro que para nosotro era de la familia y de intilijente que sienpre traía a la hora de comer alguna ristra de chorisos o alguna mortadela de la despensA deal lado, y tan sólo le faltaba el habla para ser como cualquiera de nosotro, pero con forma de perro.

El ser fantasma tiene la ventaja de andar en ónibus o en tren sin pagar, y tamién la dibersión de meterse en las reunión de esperitistas o haser líos, como pasó la vez que se hiso una seción en la casa de la madrE policarpiA, la que le desían la brujA de la otra cuadra, adonde se jugaba por plata apostando al fantasma que venía primero, o sea que cada cual ponía un mango arriba de la mesa y el que asertaba con el espíritu se levantaba con el poso, o sea que el asunto del juego duró poco tienpo, porque donia policarpiA hasía venir sienpre al alma del tipo que le jugaba su hijo sebastiáN, y una noche que el infrasquito sebastiáN aserto 14 vez seguida al alma del kaiseR se armó una bronca padre y ronpieron todos los mueble, encluso la mesita de 3 pata que no le quedó una ni para remedio, no por el echo de quel kaiseR saliera favorito y apareciera con tanta frecuencia sino porque ofendía a la concurrencia resueltamente antejermanófila, o sea contraria de los alemán por sus idea de rasa superior y afisionados a la guerra, en la cual son grandes militares y jeniales estratéjicos en el artE de peliar, aunque sienpre tengan la mala suerte de perder todas las guerra, pero eso no es por culpa de élios, sino de los contrario, que no tienen ni el menor respeto por la ciensia de los grandes militar y los hasen morder el polbo de la derrota, ya sea en cancha local o visitante.

¡Viban los fantasmas cuando yo peresca!

jueves, 29 de marzo de 2012

Contra el olvido

En un instante que hoy emerge aislado,
Sin antes ni después, contra el olvido,
Y que tiene el sabor de lo perdido,
De lo perdido y lo recuperado.


viernes, 23 de marzo de 2012

En el médico


Steinbeck, John.


Las uvas de la ira

Cuando un coyote está a lo suyo, inocente, dulce, pasándolo bien sin hacer daño a nadie, es que hay un gallinero cerca.

Y siempre que tuviera un poco de dinero, un hombre podía emborracharse. Las aristas blandas y el calor. Entonces no existía la soledad, porque un hombre podía poblar su cerebro de amigos y encontrar a sus enemigos y destruirlos. Sentado en una zanja, la tierra se suavizaba debajo de él. Los fracasos se disimulaban y el futuro dejaba de ser una amenaza. Y el hambre no acechaba sino que el mundo era suave y fácil y un hombre podía llegar adonde se había propuesto. Las estrellas, tan bajas, estaban maravillosamente cerca y el cielo era blando. La muerte era una amiga y el sueño el hermano de la muerte. Los viejos tiempos regresaban, una niña de pies bonitos que bailó una vez en casa, un caballo, hace mucho tiempo. Un caballo y una silla. Y el cuero era repujado. ¿Cuándo fue aquello? Debo encontrar una chica para hablar con ella. Eso está bien. También podría acostarme con ella. Pero caliente, aquí. Y las estrellas tan bajas y cercanas y la tristeza y el placer tan juntos, en realidad la misma cosa. Me gustaría estar borracho siempre. ¿Quién dice que es malo? ¿Quién se atreve a decir que es malo?





La Perla

Era el ensueño más insensato, y le resultaba muy agradable.


Tortilla Flat

     Las cosas que ocurren no son importantes -dijo-. Pero de todo lo que ocurre se puede sacar una lección. Por la presente aprendemos que un regalo, especialmente si se hace a una mujer, no debe ser de tal naturaleza que requiera un nuevo regalo. También aprendemos que es pecaminoso regalar algo de mucho valor, porque es posible que despierte avaricia. 

viernes, 2 de marzo de 2012

Faulkner, William



Luz de agosto


Sus acciones se redujeron a obedecer a una especie de adivinación, como si  los días y las noches de insomnio durante las cuales había alimentado, bajo su máscara, su temor y su furor, hubiesen desarrollado en ella unas virtudes psíquicas que vinieran a sumarse a la infalibilidad natural de la mujer para concebir espontáneamente el mal.

(...) Más lejos, como al otro lado de un último horizonte de verano, (...)

Y ella había resistido lealmente, de acuerdo con las reglas que deciden que, al llegar a cierto punto, se está vencido, aunque la resistencia no haya terminado.

Y aquello disminuía en gran medida la importancia de la capitulación. Era algo así como cuando un general, al día siguiente de la última batalla, después de haberse afeitado durante la noche y de haber quitado de sus botas el barro del combate, entrega su espada a la delegación de los vencedores.


(...) Esto no ocurrió hasta más adelante, cuando la vida empezó a transcurrir más aprisa y la aceptación vino a reemplazar al conocimiento y a la memoria.

(...), pues una de las más felices facultades de la mente humana es la de poder ignorar lo que la conciencia se niega a asimilar.


-Así que se ha ido sin decirme adiós. Después de todo lo que me ha hecho. De todo lo que ha ido a pedirme. ¿Qué estoy diciendo? De todo lo que me ha dado, de todo lo que me ha devuelto. Al parecer, también esto me estaba reservado. (...)

Pero ocurre a menudo que nuestras acciones no parecen ser dignas de nosotros. Ni nosotros dignos de nuestras acciones.

(...) Hightower ni se sorprendió ni se sintió herido. Se conformó con pensar, tranquilamente: "Entonces, el amor es eso. Ya entiendo. Otro punto en el que  me equivocaba", pensando, como ya había pensado, como pensaría después, como todos los hombres han pensado: qué falso puede ser el más profundo de todos los libros cuando se pretende aplicarlo a la vida.

Su mente está de nuevo llena de formas apacibles, parecidas a juguetes infantiles, rotos y amontonados en el rincón de un armario olvidado donde el plovo se acumula apaciblemente (...)