miércoles, 26 de enero de 2022

Brown, Frederic

      -Imagínate, por ejemplo, a un empleado que tiene que pasarse ocho horas al día sentado ante un escritorio. ¿Qué es lo que más le ayudaría a recuperar el sentido de la libertad durante unas vacaciones? ¿Marcharse fuera de la ciudad? No. Quedarse en casa e ir a la oficina cada día o casi cada día. Pero no durante ocho horas. Pondría el despertador a la misma hora de siempre para tener el placer de poder  apagarlo y seguir durmiendo.

Cuando se levantara, iría a la oficina tardísimo y no tendría que preocuparse. Piensa en la libertad que supone entrar en el despacho a la diez y media o a las once, y sentarte ante tu escritorio sin que aquello tenga la menor importancia.

-Sigue- le pidió Millie.

-Pues va y se sienta ante su escritorio y apoya los pies sobre él..., sin tener que preocuparse de ser visto, o de no poder terminar su trabajo, porque no tiene nada que hacer. La satisfacción psíquica de estar allí sentado, sin hacer nada, y sabiendo que puede levantarse y marcharse cuando le dé la real gana, eso sería mil veces más provechoso y le haría sentir mil veces mejor que marcharse de la ciudad para regresar hecho una piltrafa.

-Con quemaduras de sol e indigestión.

-Y picaduras de insectos, y sin dinero porque bebió demasiado en una taberna barata y en esas condiciones intentó derrotar a un bandido manco.


Barney le llevó la botella sacudiendo la cabeza lúgubremente.

-Esa no es manera de beber, Tracy. No para un tipo como tú.

-¿Qué pasa con los tipos como yo?

-Eres un caballero.

-Vaya -dijo Tracy.


Maldito sea el espejo detrás de la barra. Porque le mostraba la imagen de otra barra, y de un borracho solitario con ojos desorbitados, sentado solo con cara de imbécil. Un imbécil en penumbra, porque las luces son tenues.

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miércoles, 19 de enero de 2022

Pombo, Álvaro

      (...) se me va hundiendo en la memoria como un verano que se acaba.

     Al llegar a la Puerta de Alcalá ya atardecía y las arboledas del Retiro se inclinaban del lado del viento con un rumor visual (porque el ruido de los coches no deja oír los árboles) (...) 

(De Quédate con nosotros, Señor, porque atardece)

lunes, 17 de enero de 2022

Rivera Letelier, Hernán. Dejo

 Después, amurrada, se sentó en la vereda con la cara en las rodillas y sin siquiera mirarlo. hasta los globos del chicle le salían con un dejo despreciativo.

(De El Fantasista)