viernes, 5 de abril de 2024

Tabucchi, Antonio. Dama de Porto Pim

 El dios de la Añoranza y de la Nostalgia es un niño con cara de viejo.

(...) el dios de la Añoranza y de la Nostalgia no puede vivir en un palacio ni en una casa ostentosa, sino en una morada pobre como un gemido que está entre las cosas de este mundo con la misma vergüenza con la que una pena secreta se aposenta en nuestro ánimo. Ya que este dios no concierne únicamente a la Añoranza y la Nostalgia, sino que su deidad se extiende a una zona del espíritu que alberga el remordimiento, la pena por lo que fue y que ya no causa más pena sino tan solo la memoria de la pena, y la pena por lo que no fue y habría podido ser, que es la pena más lacerante.

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