lunes, 20 de octubre de 2014

Modiano, Patrick. A veces, ...



En el café de la juventud perdida

     A veces, nos acordamos de algunos episodios de nuestras vidas y necesitamos pruebas para tener la completa seguridad de que no los hemos soñado.

     A veces se te oprime el corazón cuando piensas en las cosas que habrían podido ser y que no fueron, pero me digo que incluso ahora la casa sigue vacía y esperándonos. Yo era feliz aquella mañana. Y me sentía ligero. Y notaba cierta embriaguez. Teníamos por delante y a distancia la línea del horizonte, allá, hacia el infinito.

Primavera de perros

     Por la mañana, se intenta recordar el sueño de la noche, y sólo quedan jirones que uno quisiera juntar pero que se volatilizan. Conocí a esa mujer en otra vida y hago esfuerzos para recordarla. Un día, quizás, llegaré a quebrar esa capa de silencio y amnesia.


La hierba de las noches

     ¿El pasado? No, qué va, no se trata del pasado, sino de los episodios de una vida soñada, intemporal, que le arranco, página a página, a la desabrida vida cotidiana para proporcionarle algunas sombras  y algunas luces. 

     Todo estaba en calma y yo estaba seguro de que ante nosotros se abrían líneas de fuga hacia el porvenir.

     (...) yo tenía la sensación de que intentaba leerme los pensamientos y que lo conseguía.

     Pero, a diario, el tiempo apremia y, a diario, me digo que otra vez será.

No hay comentarios:

Publicar un comentario