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jueves, 2 de enero de 2025

De Santis, Pablo, La hija del criptógrafo

 Una promesa es una mentira postergada.

Hacía calor, y el ruido monótono del ventilador de techo parecía susurrar que todo es igual siempre, que nunca pasa nada, y que no hay mayor placer, en esta vida de rutinas, que tomar un café en un bar sin que nadie interrumpa.

Somos distraídos, ambiguos, inconstantes; pero queremos que los demás sean de una sola pieza.

No sé si los buenos deseos se cumplen, pero los malos son infalibles.


miércoles, 2 de marzo de 2022

Lemaitre, Pierre, Irène

 Sostenía el vasito de café con las dos manos, como la superviviente de un naufragio.

Maleval tenía el perfil de un futuro corrupto, al igual que algunos niños tienen cara de mal estudiante desde el parvulario. De hecho, era difícil saber si dilapidaba su vida de soltero como otros su herencia o si estaba ya en el resbaladizo camino de las necesidades excesivas.

Su temor, que era lo mismo que decir -como todos los pesimistas- su diagnóstico, se había confirmado.

Solo le faltaba encontrar la suerte que, según parece, sirve ciegamente a los héroes y a los crápulas.


-Creo saber que su marido era un gran aficionado a las novelas policiacas...

Por muy extraña que fuera la pregunta, no pareció sorprenderla.

-No leía más que eso, sí. Leía lo que podía comprender.


La barcaza, tranquila como un pez muerto, esperaba en medio del canal.

miércoles, 28 de abril de 2021

Dick. Café resignación,

 Lars era consciente de que la cafetería como institución contaba con el respaldo de una larga trayectoria. Esta invención había quitado las telarañas de las mentes de los intelectuales ingleses en tiempos de de Samuel Johnson, había erradicado la niebla heredada de los pubs del siglo XVII. La insidiosa combinación de catre, cerveza negra y de malta no había alentado la sabiduría, el ingenio chispeante, la poesía ni la claridad de pensamiento en la clase política, sino el resentimiento mutuo y generalizado, que habìa derivado en fanatismo religioso. Eso y la viruela habían diezmado a una gran nación.

     El café había invertido la tendencia. La historia había dado un nuevo giro decisivo... y todo por culpa de unos pocos granos congelados en la nieve que los defensores de Viena habían descubierto tras la retirada de los turcos.


     Exhaló un suspiro irregular, fruto del cansancio y la resignación. La clase de resignación que no es filosófica, ni estoica, sino simplemente de cuando uno se da por vencido.


(De La pistola de rayos)

De Santis. Vida, felicidad

      Hubo unos días en que fui feliz. Es inútil hablar de la felicidad, porque carece de toda señal extraordinaria, no es otra cosa que una luz distinta sobre las cosas de siempre.


     Bebí la última gota de café y estrujé el vaso descartable: así lo agregaba también a la lista de cafés a través de la cual podía contar mi vida y la de cualquiera.  

( De El teatro de la memoria)

miércoles, 9 de septiembre de 2009

García Márquez, Gabriel


     Luego se tomó cuatro tazas más de café para hacer tiempo (…)
(El amor en los tiempos del cólera)

     (...) experimentó la desazón del anhelo frustrado.

     -Parecen zapatos de huérfano -protestó-. Cada vez que me los pongo me siento fugado de un asilo.
(El coronel no tiene quien le escriba)