Después, amurrada, se sentó en la vereda con la cara en las rodillas y sin siquiera mirarlo. hasta los globos del chicle le salían con un dejo despreciativo.
(De El Fantasista)
(otra falsa autobiografía fixticia en citas más)
Después, amurrada, se sentó en la vereda con la cara en las rodillas y sin siquiera mirarlo. hasta los globos del chicle le salían con un dejo despreciativo.
(De El Fantasista)