Por desgracia, para alcanzar el futuro uno tiene que vivir el presente.
Resulta fácil reírse de la felicidad burguesa. ¿Pero existe alguna otra?
El deso es el anarquista primigenio y el primer agente secreto; no es sorprendente que la gente quiera verlo arrestado y a buen recaudo. Y justo cuando creemos que lo tenemos bajo control, nos defrauda o nos llena de esperanza. El deseo me hace reír porque nos convierte a todos en idiotas, De todas formas, más vale ser idiota que fascista.
(Intimidad)