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lunes, 19 de diciembre de 2011

Jitrik, Noé





Destrucción del edificio de la lógica

(...) a la gente le pasan pocas cosas pero suelen narrarlas dándoles tanta importancia y hasta tal punto que la cuestionada realidad, a la que esa gente pretende estar atenida, resulta un entrecruzamiento de relatos sobre nada, que se pierden en las brumas de lo repentino y no dejan huellas, salvo, por cierto, que vuelvan a producirse milagros como un Flaubert, que fue capaz de escribir maravillosamente sobre nada.

Algunos los llaman quimeras, otros fantasmas, otros ensoñaciones.

(...) aspirar siempre es expresión de ansiedad y por eso es que los fumadores fuman, por el ansia, palabra que es sinónimo de alma, lo que quiere decir que en los fumadores es el alma lo que les pide y exige, pero un alma insatisfecha, torturada.

(...) o, peor todavía, la frase hiriente lo ponía en el lugar del fuera de concurso respecto de las mujeres jóvenes que tanto atraen -es una tradición- a los viejos, siempre que no les recuerden que lo son.

(...) porque estaba muy seguro de lo que pensaba y, por añadidura, creía que lo que pensaba, soberbia de intelectual, era tan importante como el tema mismo.

sábado, 5 de marzo de 2011

Flaubert, Gustave


La educación sentimental


Nada es tan humillante como ver triunfar a los tontos en las empresas en las que uno fracasa.

(...) esperaba sentir espasmos de alegría, pero las pasiones se debilitan cuando se las cambia de ambiente (...)

(...), y su veleidad de abnegación se desvaneció, pues no era hombre capaz de ir lejos en busca de ocasiones.

En cuanto a engañar a un amigo, Arnoux, en su lugar no se habría preocupado por ello; además creía tener derecho a no ser virtuoso con su querida habiéndolo sido siempre con su esposa, pues creía haberlo sido, o más bien habría deseado estar convencido de ello para justificar su pusilanimidad.