(...) tenía un aura irreal y parecía visible en la penumbra por el fulgor propio de su belleza.
(...) con una ternuracallada y dicha recóndita.
(otra falsa autobiografía fixticia en citas más)
(...) tenía un aura irreal y parecía visible en la penumbra por el fulgor propio de su belleza.
(...) con una ternuracallada y dicha recóndita.
La impresión de juventud que daba se debía en gran parte a que no mostraba huella alguna de confusión, hábito o vicio, ya que la edad parece indicarse por confusión, hábito y vicio.
(...) búsqueda inútil, pues harapos de recuerdos te nublan la vista y no te dejan alcanzarla.
Este café tiene sabor a fracaso.
(...) fue hace ya tal cúmulo de tiempo que no vale la pena recurrir a los calendarios del recuerdo.
Me trasladó hasta un aroma de baldosas lavadas que ya casi no habitaba mi memoria, porque la alquimia de la felicidad depende de la justa mezcla de los olvidos.