Sentía una vez más aquella puntada de... ¿de qué? Parecía una especie de pena diluida. Añoraba muchas cosas que nunca había poseído.
La suya era una soledad que la compañía no podía curar.
Todo como si nada hubiese ocurrido. Le desconcertaba. le ofendía la insensible e incesante continuidad de las cosas.
(En Los ahogados)