--Sí, la belleza alivia... --dijo Camille con súbita gravedad.
Se detuvieron un instante en aquella frase, como si el silencio permitiera que un pensamiento se encarnara.
(En Hacia la belleza)
(otra falsa autobiografía fixticia en citas más)
--Sí, la belleza alivia... --dijo Camille con súbita gravedad.
Se detuvieron un instante en aquella frase, como si el silencio permitiera que un pensamiento se encarnara.
(En Hacia la belleza)
Han sobrevivido a esa época que algunos creen feliz, porque en ella fueron jóvenes.
(En El escriba)
Sentía una vez más aquella puntada de... ¿de qué? Parecía una especie de pena diluida. Añoraba muchas cosas que nunca había poseído.
La suya era una soledad que la compañía no podía curar.
Todo como si nada hubiese ocurrido. Le desconcertaba. le ofendía la insensible e incesante continuidad de las cosas.
Ciertos momentos, pens´ó, se desgajan del flujo del tiempo y devienen leyenda en el acto. Toda su vida recordaría que estuvo ahí esa tarde, en ese bar, con el repiqueteo de la lluvia en la ventana y el destello de la suave luz exterior en los espejos de latón, en la medera de roble pulido (...)
La campana de la catedral daba la hora, y los ecos ondularon en el aire como anchas cintas de seda.
(...) conaeguir que vuelva a un estado de infelicidad normal. O algo similar,
(En Los ahogados)
A un mismo tiempo se miraron ambos y se detuvieron suspensos como ante un milagro.
(En La siembra de ajos)
Caí en un abismo de oscuridad formado por los acantilados de mi propia memoria
(En Ese imbécil va a escribir una novela)
Ardió allá arriba , como un cirio, consumida por el fuego lentísimo del rencor.
(En La casa)