Los segundos podían contarse con almanaques.
"Tu piedad debe ser más fuerte que mi amor". Y tenía saña en la cara al decirlo. Porque su querer era tan fuerte como su odio
(otra falsa autobiografía fixticia en citas más)
Los segundos podían contarse con almanaques.
"Tu piedad debe ser más fuerte que mi amor". Y tenía saña en la cara al decirlo. Porque su querer era tan fuerte como su odio