Mostrando entradas con la etiqueta Modiano. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Modiano. Mostrar todas las entradas

lunes, 26 de enero de 2015

Modiano, Patrick. Accidente nocturno.

(...) pero no seguí adelante con ese empeño. Al esforzarme por recapitular lo que no tuvo mañana para mí y se quedó en el aire, buscaba una brecha, líneas de fuga. Es que estoy llegando a esa edad en que la vida se va replegando poco a poco sobre sí misma.

El olvido acaba por roer lienzos enteros de nuestras vidas y, a veces, minúsculas secuencias intermedias.


miércoles, 10 de diciembre de 2014

Blomberg, citado por Modiano.



No sabía aún si me quedaría  definitivamente en París o bien si, continuando con el libro que había comenzado acerca de los "poetas y novelistas portuarios", haría un viaje a Buenos Aires en busca del poeta argentino Héctor Pedro Blomberg, cuyos versos habían despertado mi curiosidad: 
                            A Schneider lo mataron una noche
                            En la pulpería de la Paraguaya.
                            Tenía los ojos azules
                            Y la cara muy pálida.

(De Más allá del olvido)

lunes, 20 de octubre de 2014

Modiano, Patrick. A veces, ...



En el café de la juventud perdida

     A veces, nos acordamos de algunos episodios de nuestras vidas y necesitamos pruebas para tener la completa seguridad de que no los hemos soñado.

     A veces se te oprime el corazón cuando piensas en las cosas que habrían podido ser y que no fueron, pero me digo que incluso ahora la casa sigue vacía y esperándonos. Yo era feliz aquella mañana. Y me sentía ligero. Y notaba cierta embriaguez. Teníamos por delante y a distancia la línea del horizonte, allá, hacia el infinito.

Primavera de perros

     Por la mañana, se intenta recordar el sueño de la noche, y sólo quedan jirones que uno quisiera juntar pero que se volatilizan. Conocí a esa mujer en otra vida y hago esfuerzos para recordarla. Un día, quizás, llegaré a quebrar esa capa de silencio y amnesia.


La hierba de las noches

     ¿El pasado? No, qué va, no se trata del pasado, sino de los episodios de una vida soñada, intemporal, que le arranco, página a página, a la desabrida vida cotidiana para proporcionarle algunas sombras  y algunas luces. 

     Todo estaba en calma y yo estaba seguro de que ante nosotros se abrían líneas de fuga hacia el porvenir.

     (...) yo tenía la sensación de que intentaba leerme los pensamientos y que lo conseguía.

     Pero, a diario, el tiempo apremia y, a diario, me digo que otra vez será.