Pero, con algo parecido a la desesperanza, sigo adelante.
(...) ¿Por qué has crucificado a unos y no a otros?
-Se nos acabaron los maderos.
(Conversación entre Flavio Josefo y Tito)
(otra falsa autobiografía fixticia en citas más)
Pero, con algo parecido a la desesperanza, sigo adelante.
(...) ¿Por qué has crucificado a unos y no a otros?
-Se nos acabaron los maderos.
(Conversación entre Flavio Josefo y Tito)
(...) habían empezado a tratarse con esa cortesía que sólo se conserva para los enemigos.
(La sexta lámpara)
(...) probar algo de esa dicha se convertía en una forma de hacerse daño. Un recuerdo lo hirió con su felicidad remota.
-Es lo malo de los Sagitarios -dijo el gordo-. Nos tienta el azar pero no tenemos dotes adivinatorias.
La vida resuelve sus asuntos con altanería.
Esa mañana había leído una frase del Ejército Zapatista después de liberar a un cacique: "nuestra venganza es el perdón". Fui incapaz de citarla, no porque me pareciera grandilocuente, sino porque no estaba seguro de ponerla en práctica. Mi venganza fue pensarla.
(La casa pierde)
Y lo que narraba era como islas refulgentes que flotaban y se extinguían con la lenta rapidez, para nuestro tiempo humano, de las estrellas.
(En esta dulce tierra)