(...) había tenido que interrumpir sus actuaciones en la Lechería La Malteada aquejada por un mal que, por entonces, atacaba a todas las mujeres nacidas antes del fin de siglo: la vejez.
Lo llamaron científico, estadista y pensador. Pero nunca fue tan feliz como cuando lo llamaron "Bichi".
(De Una lección de vida)
jueves, 27 de abril de 2017
sábado, 8 de abril de 2017
Lo que hice (Martin Amis)
No llamé a nadie y nadie me llamó a mí. Me acosté borracho y con la ropa puesta, y cada mañana desperté aterrado; envejecí dolorosamente. (De El libro de Rachel)
lunes, 20 de marzo de 2017
Baricco. La esposa joven
El tango le proporciona un pasado a quien no lo tiene y un futuro a quien no lo espera.
No tengo en mi memoria cansada las últimas palabras que me dijo, mas las añoro.
Comandini tuvo que concentrarse en un recuerdo que, resultaba evidente, no había considerado necesario mantener al alcance de la mano.
Comandini, ¿usted ha llegado a hacerse una idea sobre por qué siempre pierde en el juego?, preguntó.
Tengo algunas hipótesis.
¿Por ejemplo?
La más conmovedora me la sugirió un turco al que en Marrakech vi perder una isla.
¿Una isla?
Una isla griega, creo, era de su familia desde hacía siglos.
¿Me está diciendo que se puede apostar una isla en una mesa de poquer?
Se trataba de blackjack, en ese caso. Pero, de todas formas, sí. Se puede apostar una isla, si se dispone del coraje y de la poesía necesaria. Él los tenía. Volvimos juntos al hotel, era casi de día, yo también había perdido bastante, pero quién lo diría, caminábamos como príncipes y, sin necesidad de decírnoslo, nos sentíamos hermosos, y eternos. La inaudita elegancia de un hombre que ha perdido, dijo el turco.
El Padre sonrió.
¿Así que usted pierde por una cuestión de elegancia?, preguntó.
Ya se lo he dicho, es sólo una hipótesis.
¿Hay otras?
Muchas. ¿Quiere la más plausible?
Me encantaría oírla.
Pierdo porque juego mal.
lunes, 13 de febrero de 2017
Dahl, Roald. Los mimpins
Y sobre todo, miren con ojos siempre muy atentos el mundo que los rodea, porque los más grandes secretos están siempre escondidos en los lugares más insospechados y aquellos que no creen en lo mágico nunca descubrirán cosas mágicas.
Vachss, Andrew. Bajos fondos
En general me gustan los caballos que largan de atrás y atropellan en la recta final, como voy a hacer yo algún día.
El que tiene una obsesión no piensa en otra cosa y anda con vendas en los ojos. Lo sé mejor que nadie.
Uno de mis sueños no realizados es que algún día me paguen para pensar.
El que tiene una obsesión no piensa en otra cosa y anda con vendas en los ojos. Lo sé mejor que nadie.
Uno de mis sueños no realizados es que algún día me paguen para pensar.
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