(...) tenía un aura irreal y parecía visible en la penumbra por el fulgor propio de su belleza.
(...) con una ternuracallada y dicha recóndita.
(otra falsa autobiografía fixticia en citas más)
(...) tenía un aura irreal y parecía visible en la penumbra por el fulgor propio de su belleza.
(...) con una ternuracallada y dicha recóndita.
La impresión de juventud que daba se debía en gran parte a que no mostraba huella alguna de confusión, hábito o vicio, ya que la edad parece indicarse por confusión, hábito y vicio.
(...) búsqueda inútil, pues harapos de recuerdos te nublan la vista y no te dejan alcanzarla.
Este café tiene sabor a fracaso.